Obama, Israel e Irán
Ángel Guerra Cabrera
Desde las agresiones
de los dos Bush contra Irak (1991 y 2003) Estados Unidos no realizaba un
despliegue militar en la zona del golfo Pérsico como el que está en marcha
ahora contra Irán. Pese a que los grandes medios apenas hablan o no les dan
mayor destaque a los aprestos bélicos estadunidense-israelíes contra el país
persa, cada día se encuentran más evidencias e indicios de ellos, sobre todo en
fuentes especializadas, y el tema es crecientemente tratado por conocidos
analistas de disímiles posturas ideológicas. Shamus Cooke en una nota publicada
en Rebelión cataloga las sanciones promulgadas por Obama el primero de julio
contra Irán como un inconfundible acto de guerra. "Al cortar el suministro
de petróleo refinado Estados Unidos causará un daño masivo, irreparable, a la
economía iraní, lo que equivale a un acto de guerra"… “la estrategia en
este caso es atacar económicamente a Irán hasta que reaccione con medios
militares, permitiendo a Estados Unidos una postura de falsa estatura moral,
argumentando que se ‘defiende’ ya que fue la otra parte la que lo atacó
primero”.
Noam Chomsky señala
en un reciente artículo en su columna sindicada, citando fuentes árabes, que el
objetivo de la flota desplazada por Estados Unidos al Pérsico es "aplicar
las sanciones contra Irán y supervisar los barcos que entran y salen de ese
país". El lingüista menciona este enunciado, que pone los pelos de punta,
de Dan Plesh, director del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad
de Londres: los bombarderos y misiles de largo alcance de Estados Unidos están
preparados para destruir 10 mil objetivos en Irán en pocas horas. En febrero de
este año, Washington anunció la modernización de numerosas rampas de misiles
Patriot emplazadas en cuatro estados árabes del golfo Pérsico y el envío de
varias embarcaciones lanzamisiles para "proteger" sus buques y
aeronaves de eventuales ataques aéreos o coheteriles de Irán.
David Moon, en Asia
Times, hace un detallado examen del probable ataque aéreo de Israel, por su
cuenta, a las instalaciones nucleares de Irán, pero en el mismo medio Victor
Kotsev minimiza esa posibilidad y afirma que en este momento "parece muy
probable que si ocurre un ataque, éste será conjuntamente de Estados Unidos e
Israel". Añade que Washington parece haberse enfrascado en operaciones
especiales y preparativos para la "acción" en Irán. “Persistentes
informes revelan que las fuerzas estadunidenses se están concentrando alrededor
del golfo Pérsico y el Cáucaso, lo más notable, en Yemen y Azerbaiyán, y que su
fuerza aérea y la de Israel han estado realizando prácticas conjuntas de
bombardeo… Puede ser… que Estados Unidos está en un curso de colisión
geoestratégica con Irán y no se siente seguro de que Israel pueda hacer el
trabajo”. Kotsev recuerda que Rusia ha reiterado que no permitirá una guerra de
envergadura cerca de sus fronteras…
Todo lo anterior
anuncia un panorama apocalíptico, sin precedente en la historia de las guerras
por el poderío de las armas del agresor y la previsible respuesta de Irán, que
se ha venido preparando para una resistencia tenaz por todos los medios a su
alcance.
Irán es el país más
inspeccionado por la Agencia Internacional de Energía Atómica y no existe
prueba de componente militar en su programa nuclear. Israel, en cambio, posee
cientos de armas nucleares, se niega a suscribir el Tratado de No Proliferación
Nuclear y a ser inspeccionado. Obama, en medio de otras zalamerías hacia su huésped
Netanyahu, acaba de afirmar que "no le pediremos a Israel que dé pasos que
pongan en peligro su seguridad"…