Y
si Obama llega
Antonio
A. Herrera-Vaillant
23 de octubre,
2008
Buscaría liberar su
economía de la tiranía del petróleo, incluso a costa de la industria automotriz Hace un mes parecía imposible.
Hoy Barack Hussein Obama puede llegar
a Presidente de Estados Unidos. Ante la crisis económica las encuestas le proyectan importante ventaja, y -aunque el resultado no se sabrá hasta el final- puede repetirse lo de Kennedy-Nixon: Obama es
simplemente más telegénico.
¿Cuáles
serían las consecuencias para Latinoamérica?
Primero: Obama no podría sumarse a la charlatana comparsa del neocomunismo global.
En Latinoamérica importa un
bledo si Obama postula jueces que ilegalicen el porte de armas, autoricen abortos, matrimonios gay y todo eso que allá
agita izquierdas y derechas. Tampoco sorprenderá si sigue desequilibrando un ya desequilibrado presupuesto. Su giro "a
gauche" no debería pasar
del moderado laborismo británico, a lo sumo ampliando el sistema de salud. Si se pasa, pierde.
Segundo: Cualquier
tirano latinoamericano, como quiera que
se ponga, tendría que llorar: Si Obama imita a Jimmy Carter habrían más ataques a la violación de derechos humanos; y si es
como todos los otros demócratas, desde Wilson hasta Johnson, aquellos iniciaron las mayores guerras
en defensa de los intereses
fundamentales de EEUU.
Obama la pagaría muy caro si no fuera
así.
Economía libre Tercero:
buscaría liberar su economía de la tiranía del petróleo, incluso a costa de la propia industria automotriz y energética. Confiará el suministro tan solo a
probados amigos -como Canadá y México- lo que perjudica a un solo país latinoamericano. En cuanto a comercio exterior: fue Clinton que consiguió la aprobación final del Nafta; así que Colombia sigue con muchas posibilidades.
Cuarto: Desmontaría
el discurso de quienes agitan la tecla racial dentro y fuera de EEUU, con un agregado: Como hijo de dos PhD, keniano y blanca de Kansas, no arrastra tradición de esclavitud; y sabe la ventaja de sacarse el "ghetto" de la mente.
Si así no es; fracasará.
Quinto: No conoce Latinoamérica y sentirá debilidad por África.
Está muy expuesto a los "clichés" de la izquierda norteamericana "sandalista"; pero es inteligente y sobre todo parece
práctico. Si pronto no recorre
una curva de aprendizaje, en estas tierras podríamos pagar los platos rotos de sus actitudes,
ingenuidades ó desinformación.
Pero al igual que Lula, Obama a la larga podría dejar con los crespos hechos tanto a esos
déspotas que al inicio le llamarán "hermano" como a quienes le creen Anti-Cristo. Si
no resulta lo que proyecta; Estados Unidos luego se las cobra, y con creces.
aherreravaillant@yahoo.com