América, no “las Américas”
Parece que para el mundo
América a secas es los Estados
Unidos. Lo demás es otra cosa,
es una América
con apellido, es Latina, y si se quiere ser más despectivo, nos llaman caribeños,
y nos venden como salvajes
5
de diciembre del 2007
La
primera vez que visité el viejo
continente alguien me preguntó de dónde era. Soy de América, le contesté. ¿Entonces eres de los Estados Unidos?, me cuestionó de nuevo. No, le respondí,
soy de América.
En las escuelas de los Estados Unidos
enseñan que nuestro continente no es uno, sino
tres: América, que son ellos,
Centroamérica (incluye el Caribe) y Sudamérica. En sus mapas tenemos colores distintos, para evitarles confusiones.
Y nosotros aceptamos esa discriminación, y ni Fidel protesta.
Así se explica que aquellos famosos
encuentros de presidentes
del área los llaman “Cumbre de Las Américas”, para así dar a entender que un George no puede ser del mismo lugar que un Evo.
Nosotros mismos establecemos la distinción, cuando afirmamos a cada rato “esos
americanos si saben”, refiriéndonos a los habitantes del
coloso del Norte. En Dominicana uno de nuestros aeropuertos lleva por nombre
“Las Américas”.
En Europa, por
ejemplo, somos simples “sudacos”. Sería un atrevimiento que nos catalogaran de americanos, que esa palabra, piensan, nos queda
grande.
Parece que para el mundo,
América a secas es los Estados
Unidos. Lo demás es otra cosa,
es una América
con apellido, es Latina, y si se quiere ser más despectivo, nos llaman caribeños,
y nos venden como salvajes, que quienes nos
visitan deben traer hasta sus
aspirinas, que los turistas aquí
pueden hacer safaris, con
la oportunidad de cazar
leones, rinocerontes y mandriles.
Y sin ánimo de discriminar
a los sajones y arios que habitan
en estas tierras, estoy convencido de que los más
auténticos americanos somos los nacidos
gracias al encontronazo de las
razas indígena, negra y blanca.
Lo que surgió de ahí es lo que
tiene sabor a Amazona, a tambor,
a maíz, a tabaco, a Duarte,
a Moctezuma, a Bolívar, a Martí…
Estados Unidos de América es el nombre de una gran nación.
No se llama “América de los
Estados Unidos” ni “Estados
Unidos es América”.
Soy de América, soy un americano
de padres tamborileños, aunque
mi símbolo patrio no sea el
águila y prefiera el arroz con habichuelas al McDonald´s y a Víctor Víctor bachateando
que a Elvis rockeando.
Es cierto: existe una América rica
y otra pobre. En gran medida,
la pobre ha hecho rica a la rica y la rica pobre a la pobre. Pero, total, es sólo
una, por más que digan
que son tres. ¿O es que acaso son siete los continentes?
Pedro Domínguez Brito es abogado